MÁS VIVEROS PARA LA GRAN MARACAY: VOLVER A SER LA CIUDAD JARDÍN

Maracay es la Ciudad Jardín de Venezuela, pero hoy no parece. En toda la Gran Maracay, que abarca Girardot, Mario Briceño Iragorry, Santiago Mariño, Francisco Linares Alcántara y Libertador, a lo sumo hay 4 viveros, muy pocos para una metrópolis de más de 1 millón de habitantes. ¿Cómo vamos a ser Ciudad Jardín si no tenemos donde comprar una mata? La ciudad se está quedando sin verde, sin sombra y sin flores porque no tenemos viveros. Necesitamos una política urgente de creación de numerosos viveros en toda la Gran Maracay.

La solución está en dos vías: incentivar al sector privado y fortalecer los de carácter público. Al sector privado hay que darle créditos, permisos rápidos y espacios en las avenidas principales para que abra viveros modernos, con plantas ornamentales, frutales, medicinales y de sombra. Y a los públicos hay que meterles inversión de verdad, haciendo énfasis en el vivero ubicado en la Alcabala de El Limón, que es histórico, que tiene excelente ubicación en la entrada de Maracay y que hoy se puede optimizar en un espacio perfecto, rodeado del PN Henry Pitrier. Ese vivero de El Limón debe ser el vivero madre, el más grande, el mejor dotado y el ejemplo para todo el país, e incluso hasta con visitas guiadas y un área protegida, ya que habitan muchos animales silvestres como algunos simios.

Pero la idea grande es crear dos mega viveros para la Gran Maracay, como no existe en Venezuela. Dos mega viveros constituidos por tres grandes galpones cada uno, techados, con sombra y con pasillos amplios, y que adentro convivan emprendedores que vendan las plantas. No un solo dueño, sino decenas de emprendedores viveristas vendiendo juntos, compitiendo y colaborando. Un mercado de plantas a cielo abierto y techado, moderno y ecológico.

El primer mega vivero puede quedar en la Escuela Práctica de Agricultura La Providencia en Santiago Mariño, por su excelente ubicación, por sus espacios gigantes, por su historia agrícola y por su conexión con el INCE. Allí ya existe el conocimiento, la tierra y el agua, solo falta la inversión para levantar los tres galpones y abrirle la puerta a los emprendedores de Turmero, Rosario y San Joaquín. Sería el mega vivero del este, el que surta a toda la zona metropolitana.

El segundo mega vivero debe estar en la zona sur de Maracay, en las adyacencias del Lago de Valencia. Allí hay terreno de sobra, hay acceso, hay agua y hay una necesidad urgente de reforestar la cuenca del lago. Ese mega vivero del sur sería no solo comercial, sino ecológico y educativo: producir plantas nativas para sembrar en toda la franja del lago, recuperar el borde lacustre y crear empleo para los vecinos de Francisco Linares Alcántara y Libertador. Dos mega viveros, uno al norte-este y otro al sur, cubriendo toda la Gran Maracay.

Un gran ejemplo sobre estos viveros que incluso podrían trabajar nocturno, se tiene este ubicado en la ciudad de Bogotá, el Gran Mercado Nacional de Plantas, grande, variado, 24 horas y miles de visita red mensuales.

El valor de incentivar la vegetación en la Ciudad Jardín de Venezuela es inmenso. Más plantas significa más sombra y menos calor, menos inundaciones porque las raíces absorben el agua, más oxígeno, más abejas, más vida y una ciudad más bonita que atrae turismo. Pero además, el beneficio económico de convertir a Maracay en una ciudad ecológica es directo: cada vivero es empleo, cada planta vendida es dinero que se queda en Maracay, cada emprendedor viverista es una familia que progresa. Crear numerosos viveros no es sembrar matas, es sembrar empleo, sembrar economía verde y sembrar la Maracay que todos queremos volver a ver.

Les invitamos a ver el siguiente video

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